Redes de apoyo afectivo para aprender a cuidarte

Cuidar a otros sin olvidarse de uno mismo. En el difícil equilibrio está la clave. Muchos cuidadores sin embargo ponen toda su atención en los demás. Y dejan de lado su propia salud física y emocional. Un desgaste que acaba pasando factura en su calidad de vida. Agotamiento, estrés, ansiedad o soledad son problemas frecuentes en quienes tienen a su cuidado a una persona en situación de dependencia.

La gran pregunta es: ¿cómo cuidar al cuidador? Con el objetivo de dar respuesta a este reto, Valentia Social, en colaboración con el servicio de apoyo psicosocial de la Comarca de Monegros, puso en marcha el programa Cuidarte. Un programa de apoyo a personas cuidadoras en el que durante diez semanas, trabajaron en grupos socioterapéuticos de apoyo mutuo.

A través de esta iniciativa, los familiares participaron en grupos de apoyo en los que compartieron emociones y experiencias. Conversaciones que sirven de desahogo, aprendizaje y ayuda mutua. “Durante diez semanas las familias participaron y compartieron su experiencia sobre diferentes aspectos emocionales. Las familias sienten que no están solas ante los problemas y situaciones diarias”, ha destacado Alejandro Cebollero, director asociativo de Valentia Social.

“Este es uno de los objetivos de nuestra asociación: hacer del apoyo mutuo una herramienta fundamental para el bienestar familiar”, ha añadido. La iniciativa ha echado a andar en el Centro Reina Sofía de Valentia en Monzón.

Cada sesión ha sido conducida por la psicóloga de la Comarca de Los Monegros, Laura López. «Se ha generado una gran cohesión y buen ambiente. Eso da lugar a una red de apoyo informal que se mantiene una vez terminado el programa», explica.

Red de apoyo virtual, red de apoyo real

«Esta red de apoyo informal puede continuar ahora de manera virtual. Las llamadas telefónicas pueden ser una excelente herramienta para seguir compartiendo experiencias, intercambiando consejos y ofrecerse apoyo emocional de forma mutua», añade Laura López.

Los aspectos más importantes que se han tratado buscan favorecer el proceso de comunicación, facilitar la expresión de las emociones, mejorar la autoestima y ser conscientes de la importancia de pedir ayuda.

Las familias que han participado en el programa han aprendido diferentes técnicas que favorecen su autocuidado a partir la expresión de sentimientos y el refuerzo que supone compartir las dificultades a las que los cuidadores se van enfrentando.

Para López, hay una cosa fundamental: “Que los cuidadores de personas dependientes encuentren apoyo entre ellos; que se facilite el desarrollo de las relaciones interpersonales. Ayudará a que su carga emocional sea más manejable y mejorará su calidad de vida”.

 


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